Una Procuraduría que no procura actuar

Juan Guillermo Hernández Lombo18 diciembre, 201810min1331

¡No es tanto el predicar, es ante todo el aplicar…!

Juan Guillermo Hernández Lombo


Me acuerdo mucho el bien conocido refrán que dice “El cura predica pero no aplica” haciendo referencia con esta frase a que hay gente que es más lo que habla, que lo que realmente hace, y esa parece ser lo que ocurre con el Procurador Fernando Carrillo y la Procuraduría General en el Tolima.

Al revisar el perfil del Procurador en la página de esta institución, se encuentra reseñada esta interesante frase pronunciada por el propio Fernando Carrillo en su discurso ante el Congreso de la República al momento de su elección:  “La crisis del país no está en las finanzas, sino en la debilidad ética institucional”, una reflexión que resulta acertada y con la cual se coincide, sin embargo pocos imaginaron que meses después de ser pronunciada, podría enrostrársele al propio Fernando Carrillo, por las actuaciones suyas y las de su entidad,  en el Departamento del Tolima.

El 13 de Septiembre de 2017, publiqué un artículo en el reconocido Portal Las Dos Orillas que titulé El Reto del Procurador Carrillo en el Tolima” en ella cuestionaba los avances en las investigaciones en contra de 16 concejales de la ciudad por la elección del expersonero y excontralor municipal, advertía en ese momento, que los procesos disciplinarios por parte de la Procuraduría General de la Nación en contra de los concejales aún estaban  en vilo y con enormes mantos de duda, un hecho que al cabo de más de 12 meses de publicada la nota sigue aún sin ser resuelto de fondo.

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Advertí en ese mismo artículo, los eventuales conflictos de interés y el clientelismo político que al interior de esa entidad podrían gestarse, al conocerse las movidas políticas que llevaron al relevo del Procurador Gillest Trujillo, para ser reemplazado por el abogado Germán Alexander Almario Díaz, cuota del senador Guillermo Santos Marín, a quien justamente por aquella época se le vio visitando al propio procurador Carrillo, junto a su cuñado, el concejal de Ibagué Oswaldo Rubio “Panela”, precisamente uno de los 16 concejales investigados por esta entidad.

Señalé entonces que investigado, investigador y el padrino juntos en una misma imagen; algo que dista mucho del discurso que predica el señor Procurador, como el esbozado en una columna suya en el diario El Tiempo, y que tituló “La ética renace o el país se derrumba”.

Pero las actuaciones sorpresivas  del organismo de control en el Departamento del Tolima, contradictorias con el discurso del Procurador, no pararon allí y por el contrario, han seguido llamando poderosamente la atención en los diversos sectores políticos del Departamento. Varios  hechos así lo corroboran.

La primera de ellas, tiene que ver con el fallo que en primera instancia se produjo finalmente en contra de los concejales de Ibagué,  tan solo hacia  el mes de diciembre del año pasado, se pudo conocer la decisión del ente de control, una decisión que terminó imponiendo una sanción de nueve meses, sanción ésta que resulta contradictoria si se tiene en cuenta que en casos similares la Procuraduría General ha sancionado hasta con 12 años de inhabilidad a concejales en otras ciudades del país acusados de las mismas faltas disciplinarias.

Sin embargo y pese a lo anterior, ni siquiera dicha sanción se encuentra en firme, pues la misma, fue objeto de recursos que se encuentran desde hace 12 meses durmiendo el sueño de los justos en los anaqueles de la Procuraduría en Bogotá, mientras la Procuraduría, Procura actuar y emite un fallo definitivo, fallo que incluso podría llegar a disminuir la sanción y hacerla prácticamente un saludo a la bandera.

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Otro de los capítulos vergonzantes, tiene que ver con la presencia del propio Fernando Carrillo en la pasada fiesta de cumpleaños del controvertido dirigente del Partido Cambio Radical en el Tolima Emilio Martinez Rosales, celebrada en el Municipio de El Espinal, allí sin ruborizarse, el Procurador departió de un ágape en el que nuevamente varios de sus investigados, así como de los jefes políticos de éstos, se encontraban. Nuevamente investigados, investigador y padrinos políticos juntos en un mismo escenario. Las imágenes de la fiesta captadas por varios de los asistentes y registradas en varios medios locales, comprueban lo dicho.

Contra Factum Non Valet Argumentum, es un término en latín utilizado en el ámbito del derecho y que traduce algo así como que “contra los hechos no hay argumento que valga”, y eso es precisamente lo que se evidencia ocurre con el Procurador Carrillo y la institución que dirige en el Departamento del Tolima, su vínculo con la clase política se hace cada vez más innegable, las decisiones de la Procuraduría dilatadas y mancilladas por la duda, y las casas políticas tradicionales del Departamento felices con Carrillo al frente del organismo de control.3

Este tipo de prácticas del Procurador  -que rayan con las de una persona vergonzante- cierran el año con broche de oro, pues se pudo conocer recientemente, que la inhabilidad que este organismo había impuesto en primera instancia y por 18 años al Ex Alcalde de Ibagué Luis H Rodríguez,  por sus presuntas faltas disciplinarias en el contexto del desfalco y robo de los escenarios deportivos de la ciudad de Ibagué, ha sido declarada nula por vicios de procedimiento, esto es, por pura desidia y falta de rigurosidad técnica por parte del Ente investigador. Un buen regalo de navidad para el Ex Alcalde Luis H. Rodriguez, quien actualmente se encuentra recluido en el Espinal, la misma ciudad en la que estuviera Carrillo semanas atrás celebrando, como se supo, el cumpleaños de Emilio Martínez Rosales.

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Así las cosas finaliza este 2018  sin concejales, ni alcalde, sancionados disciplinariamente por conductas que a todas luces constituyen faltas disciplinarias pero que a la vista del Procurador y su Entidad, parecieran demandan de mucho análisis y rigor, algo que tampoco ocurre pues como en el caso de Luis H. Rodríguez, repetimos, su sanción se nulito por fallas procesales.

Ante el desgobierno que experimenta el país en estos 6 meses de mandato de Duque, se suma la falta de Fiscalía, que en cabeza de Néstor Humberto Martínez brinda garantía de todo menos de transparencia, y ahora al parecer debemos agregar la ausencia de imparcialidad en la Procuraduría General de la Nación, mejor dicho que nos coja persignados el día del juicio final que seguro nos va mejor, porque de  un juicio con injerencia de este fiscal y este procurador cualquier cosa puede pasar.

 


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